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Crisis de los huevos: Estados Unidos pide ayuda a Europa, pero la respuesta es negativa

Comercio y Economía - marzo 27, 2025

Estados Unidos se enfrenta a una grave crisis en el sector del huevo debido a la gripe aviar, con una reducción significativa de la producción nacional y un aumento espectacular de los precios.

Para hacer frente a la situación, la administración estadounidense ha pedido ayuda a Europa, incluida Italia, para importar grandes cantidades de huevos. Sin embargo, la respuesta de los países europeos ha sido negativa, debido a la fuerte demanda interna y a la ausencia de excedentes de producción.

Hace una semana, la embajada de Washington en Roma se puso en contacto con Unaitalia, la Unión Nacional de las Cadenas de Suministro Agroalimentario de Carne y Huevos, para solicitar un suministro de huevos que cubriera los próximos seis meses. La petición, sin embargo, fue rechazada. «Tenemos una autosuficiencia que apenas llega al 97%», explicó Ruggero Moretti, presidente del Comité de Huevos de Unaitalia, subrayando cómo Italia no puede permitirse suministros adicionales. Moretti, que también es presidente de la Asociación Europea de Procesadores de Huevos (EEPA), confirmó que otros países europeos, entre ellos Francia y Lituania, también han rechazado la petición estadounidense. «Sé de buena tinta que los estadounidenses se han puesto en contacto con varios países europeos, recibiendo siempre la misma respuesta», declaró Moretti, señalando que Europa no tiene un excedente de producción suficiente para cubrir las necesidades de EEUU.

En Estados Unidos, la crisis de los huevos fue desencadenada por una fuerte oleada de gripe aviar. Según los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) y el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), más de 162 millones de aves se han visto afectadas por la gripe aviar desde 2022. Sólo en el último trimestre de 2024, unos 20 millones de gallinas ponedoras murieron a causa del virus, provocando un drástico descenso de la producción. Esta situación ha provocado un aumento de los precios de los huevos en Estados Unidos, donde el coste ha alcanzado los 1.091,53 euros por 100 kilos, un valor muy superior al de otras regiones del mundo. En comparación, en Europa el precio medio es de 240,28 euros por 100 kilos, mientras que en Brasil es de 181,79 euros y en India sólo de 83,43 euros.

Mientras Estados Unidos lucha contra la crisis de producción, en Europa el sector del huevo vive un periodo de crecimiento. Según Moretti, el consumo de huevos en Italia está aumentando: en 2024 se calcula que se consumirán unos 13.500 millones de huevos, con un aumento del consumo per cápita de diez unidades respecto a 2023. A escala europea, la demanda de huevos también está creciendo. Según datos actualizados de la Comisión Europea (febrero de 2025), Francia es el mayor productor de la Unión Europea, seguida de Alemania, España, Italia y Polonia. Sin embargo, ninguno de estos países tiene capacidad de producción para exportar grandes cantidades a Estados Unidos sin comprometer el equilibrio interno del mercado.

Ante la negativa de Europa, la administración estadounidense tendrá que explorar ahora otras soluciones para abordar la crisis de los huevos. Entre las posibles alternativas están los mercados de Brasil e India, donde los precios son significativamente más bajos. Sin embargo, incluso en estos casos, Estados Unidos puede encontrar dificultades, dada la necesidad de normas rigurosas de calidad y sanidad para las importaciones de alimentos. Otra opción para Estados Unidos podría ser aumentar la producción nacional mediante incentivos a los productores y medidas para combatir la propagación de la gripe aviar. Sin embargo, como se trata de una crisis que afecta al sector desde hace varios años, la recuperación de la producción puede llevar tiempo.

La crisis de los huevos en Estados Unidos pone de manifiesto la fragilidad del sector agroalimentario ante las grandes emergencias sanitarias. La petición de ayuda dirigida a Europa ha mostrado cómo el Viejo Continente se enfrenta a su propio aumento de la demanda interna, lo que hace imposible sostener unas exportaciones extraordinarias a Estados Unidos. Con los precios por las nubes y la reducción de la producción interna, la administración estadounidense tendrá que encontrar ahora nuevas estrategias para responder a la emergencia. El mercado mundial del huevo se enfrenta a un reto importante, que podría repercutir no sólo en los consumidores, sino también en las políticas agrícolas y comerciales de los principales países productores.

 

Alessandro Fiorentino