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La UE y el Reino Unido avanzan hacia una cooperación estratégica en materia de defensa

Construir una Europa conservadora - marzo 3, 2025

Bruselas – La seguridad de Europa vuelve a estar en el centro de la agenda política, con una apertura sin precedentes entre la Unión Europea y el Reino Unido para la cooperación estratégica en materia de defensa.

El domingo 2 de marzo, un grupo de dirigentes de la UE viajará a Londres para debatir un plan de defensa conjunto con el gobierno británico, lo que supondrá un importante paso adelante en las relaciones entre ambos lados del Canal de la Mancha. El anuncio lo hizo el primer ministro polaco, Donald Tusk, durante una reunión en Varsovia con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. La noticia confirma las anticipaciones del Financial Times, según las cuales el Primer Ministro británico, Keir Starmer, ya ha dado instrucciones a la Ministra de Hacienda, Rachel Reeves, para que redacte una propuesta concreta que presentará a los líderes europeos. En el centro de las negociaciones estaría la creación de un fondo común paneuropeo para reforzar el gasto militar, tema que se debatirá en los próximos días en el G20 de Ciudad del Cabo.

Un nuevo equilibrio de seguridad

Esta iniciativa se inscribe en un contexto geopolítico marcado por la incertidumbre. La posible retirada de Estados Unidos de la defensa europea, amenazada por la vuelta a la escena política de Donald Trump, ha acelerado la necesidad de autonomía estratégica europea. La perspectiva de una retirada parcial del apoyo estadounidense ha empujado a Bruselas y Londres a superar las fricciones post-Brexit, reconociendo que la seguridad común requiere una cooperación más allá de las divisiones políticas. La hipótesis de un fondo o banco europeo de rearme, avanzada por el ministro polaco de Finanzas, Andrzej Domanski, representaría un paso concreto hacia una mayor independencia militar del continente. La idea de un «Banco de Rearme» podría permitir financiar el aumento de la producción de armamento y garantizar recursos para apoyar a Ucrania, en un momento crucial del conflicto con Rusia.

El papel de Londres en la seguridad europea

La participación del Reino Unido en esta nueva iniciativa muestra un cambio de rumbo en la política exterior británica. Keir Starmer, deseoso de reposicionar al país como actor clave en la escena internacional, ya se ha mostrado abierto a una mayor integración con la UE en cuestiones de seguridad. Tras el Brexit, Londres ha mantenido un papel destacado en el apoyo a Ucrania, proporcionando armas y asistencia militar. Sin embargo, la falta de una estructura formal de cooperación con la UE ha limitado la capacidad de abordar retos comunes. El primer ministro británico también viajará a Washington para reunirse con Trump y discutir la posibilidad de un contingente europeo de mantenimiento de la paz en Ucrania. Esta propuesta, ya explorada por Emmanuel Macron, podría suponer el despliegue de al menos 30.000 soldados para garantizar la seguridad tras el conflicto.

La cumbre extraordinaria del 6 de marzo

La reunión de Londres precede a la cumbre europea extraordinaria del 6 de marzo, en la que los dirigentes de la UE deberán definir estrategias claras para la seguridad del continente. Ursula von der Leyen ya ha anunciado que presentará un plan global para aumentar la producción europea de armas, lo que supondrá un paso más hacia el fortalecimiento de las capacidades defensivas de la Unión. En este escenario, la cooperación con Londres podría resultar crucial para construir una arquitectura de seguridad más sólida y resistente. Como subrayó Tusk, la prioridad es reforzar la unidad europea y crear un eje de cooperación con el Reino Unido y Noruega para hacer frente a los desafíos planteados por Rusia y garantizar la estabilidad en Ucrania.

Hacia una nueva era en la defensa europea

El acercamiento entre la UE y el Reino Unido en el ámbito de la defensa podría marcar el inicio de una nueva fase en las relaciones bilaterales, caracterizada por una cooperación más pragmática. Si las negociaciones conducen a la creación de un fondo común y a una colaboración más estructurada, Europa podría dar un paso decisivo hacia una mayor autonomía estratégica. Queda por ver cómo reaccionará Estados Unidos y cuál será la actitud de Trump hacia una Europa más independiente en materia de seguridad. Lo que es seguro, sin embargo, es que Bruselas y Londres parecen cada vez más conscientes de la necesidad de una defensa común, independientemente del paraguas atlántico.

 

Alessandro Fiorentino